Seleccionar página

Cerrajeros Urgentes
Posiblemente en alguna oportunidad te has visto en una situación similar, o bien has estado con algún amigo o familiar que haya vivenciado esa experiencia sin encontrar una solución inmediata, pero ¿sabías que hay formas de abrir un candado aunque la llave se haya extraviado?
Muchas veces nos atribulamos pensando que no habrá más remedio que romperlo para recuperar lo que hemos guardado en ese cofre, baúl, locker o armario que ahora no podemos abrir, pero hay trucos que ayudan a acceder a esos tesoros sin necesidad de llegar a la ruptura del candado.
Pero, ¿qué es un candado?
Pues, un candado es un dispositivo portátil de seguridad que suele utilizarse donde no hay posibilidad de colocar una cerradura, permitiéndonos poner a resguardo objetos o papeles de importancia personal; también es definible, como opinan algunas personas, como una cerradura portátil.
Es una manera económica de reguardar nuestras pertenencias, pudiendo tener presentaciones de llave o combinación, así como tener varios tamaños. Por esta razón se recomienda especificar cuál será su uso para poder seleccionar el más adecuado para la necesidad que se espera satisfacer.
Generalmente están hechos de material inoxidable, por su tendencia a ser usados en sitios expuestos a la intemperie.
Tipos de candados que podrás aprender a abrir
En las cerrajerías podrás encontrar distintos tipos de candados, pero en esta oportunidad trataremos casos de candados de llave o de propósitos generales. Los primeros son los más comunes, utilizados básicamente por personas que tienen dificultad para recordar combinaciones. Usualmente traen una llave de repuesto.
Los candados de propósitos generales, por su parte, se caracteriza por la argolla curva que se visualiza en su parte superior, la cual se inserta en una parte de la cerradura y se abre con ayuda de una llave. Este tipo de candado se vende en paquetes que contienen varias unidades.
Dado que ambos modelos requieren llaves para poder ser abiertos, son candidatos para probar la “herramienta” que aprenderás a crear si sigues nuestras sugerencias.
Probemos abrirlo con un clip o un alambre fino pero fuerte a la vez
Ubica un clip o un pedazo de alambre que pueda entrar en el cilindro del candado y procede a estirar su lado más largo, de manera que parezca una letra “b”.
Si te cuesta desplegar el clip o doblar el alambre, puedes ayudarte con una pinza, para luego realizar un pequeño doblez en el extremo del clip o alambre que quede estirado, de manera que forme un ángulo recto o una “L”. ¿Sabes qué acabas de crear?, pues una pequeña ganzúa.
Este pequeño gancho es el vas a introducir en la ranura de la cerradura del candado. Notarás que al hacer esto, este pequeño gancho se “agarrará” dentro del candado. Esto sucede porque al igual que las cerraduras de las puertas, en el interior de este dispositivo de seguridad hay unas ranuras que se encajan con las que trae su llave, y precisamente esta ranura es la que tratamos de simular con el gancho que hemos creado con el clip o alambre.
Este gancho improvisado y “agarrado” dentro del candado, permitirá que intentemos girar la cerradura a ambos lados mientras ejercemos algo de presión, que debe ser muy suave, para evitar deformar el clip o alambre.
Este movimiento se seguirá repitiendo hasta que sintamos un clic o notemos que hemos movido nuestro gancho del lado correcto, lo cual tendrá como resultado la apertura del candado.
¿Qué te parece?, has aprendido a crear un gancho o ganzúa que te permitirá resolver situaciones como ésta sin mayor complicación.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies ACEPTAR
Aviso de cookies